Nos hemos rebelado contra el binarismo de género. Es hora de reclamar el feminismo lésbico radical.
Cuando las feministas transexcluyentes afirman hablar en nombre del feminismo radical, están borrando su diversidad.
Cuando las feministas transexcluyentes afirman hablar en nombre del feminismo radical, están borrando su diversidad.
Es esencial contar con políticas adecuadas para garantizar que los países, los trabajadorxs y consumidores de todo el mundo puedan beneficiarse. Expressamos nuestra profunda e imperiosa oposición contra las normas que proponen las grandes empresas transnacionales.
Desde hace casi cinco años trabajo principalmente en forma virtual, conectándome con colegas de AWID de 16 países, y reuniéndome con ellxs en distintas plataformas digitales. Comparto aquí los seis consejos más importantes para prosperar en la economía de trabajos temporales de hoy.
Recientemente, a Tucker Carlson de Fox News le dio un ataque cuando el periodista e historiador holandés, Rutger Bregman, llegó para una entrevista y le dijo a Carlson: «Puede que no te guste, pero eres un millonario financiado por billonarios».
El tema para el Día Internacional de las Mujeres de este año no conecta con nosotrxs. #BalanceForBetter hace pensar en un cambio lento y gradual y presupone que si se otorga a las mujeres y niñas igualdad de acceso, entonces la sociedad automáticamente será mejor.
This year's theme for International Women’s Day #BalanceForBetter brings to mind slow gradual change It doesn't resonate with us! Feminist movements from the South demand instead a radical transformation of society based on equity and justice.
La Conexión Joven Feminista entrevistó a Renée Bracey Sherman, activista por la justicia reproductiva y autora de Saying Abortion Aloud: Research and Recommendations for Public Abortion Storytellers and Organizations [Decir aborto en voz alta: Investigación y recomendaciones para personas y organizaciones que cuentan públicamente historias sobre el aborto].
Somos feministas porque tenemos conciencia, porque colaboramos a que otras tomen conciencia y sobre todo porque asumimos que la lucha feminista, con sus aciertos y desaciertos, es desde hace ya mucho tiempo, una lucha esencialmente solidaria.
«Generosidad» es, precisamente, la palabra que me surge cuando pienso en el Foro Feminista contra el G20 que se realizó a fines de noviembre en Buenos Aires, Argentina. Generosidad de conocimientos y experiencias, de energía transformadora feminista, de solidaridad. Dejen que les muestre.
Hace unos meses, participé de un taller de seguridad digital organizado por la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones y Point of View [Punto de Vista] en Mumbai, India. Ese era mi primer taller sobre seguridad digital y, como la mayoría en el grupo, no tenía ni idea de qué esperar. Tenía una noción general sobre los grandes temas: vigilancia, aspectos políticos de los grandes datos y otros asuntos que preocupan en el mundo digital. Sin embargo, creía que todo eso muy difícilmente pudiera afectarme a mí alguna vez. Durante muchísimo tiempo, pensé que la seguridad digital no era algo que tuviera que ver conmigo porque en mi existencia digital era muy improbable que hubiera algo relevante y significativo en ese sentido.
Con la ampliación del acceso a internet y el uso cada vez más difundido de las redes sociales, la frecuencia de crímenes violentos contra las mujeres en el ciberespacio ha aumentado en forma dramática. Atacar a las mujeres — publicando comentarios y epítetos ofensivos, compartiendo sus fotos personales sin autorización y amenzándolas con agresiones virtuales — es una práctica cada vez más común en internet. Según un informe de la ONU, casi el 73% de las usuarias de internet se han visto expuestas a alguna forma de violencia virtual,