La Intimidad Como Espectáculo
No hace mucho tiempo atrás, desde nuestras “Notas de los viernes” y por medio de una entrevista a Margarita Salas, analizamos el uso que las feministas le damos a las TICs y a la Web 2.0.
Para ir un poco más profundo en el tema del uso de las herramientas disponibles en la web 2.0 y cómo el uso afecta nuestras realidades, nuestras subjetividades, es que queremos atraer la atención a un excelente libro publicado a finales de 2008, “La intimidad como espectáculo” de Paula Sibilia. Por Gabriela De Cicco
No hace mucho tiempo atrás, desde nuestras “Notas de los viernes” y por medio de una entrevista a Margarita Salas, analizamos el uso que las feministas le damos a las TICs y a la Web 2.0.
Para ir un poco más profundo en el tema del uso de las herramientas disponibles en la web 2.0 y cómo el uso afecta nuestras realidades, nuestras subjetividades, es que queremos atraer la atención a un excelente libro publicado a finales de 2008, “La intimidad como espectáculo” de Paula Sibilia, Ed. FCE.
La autora, argentina, es comunicadora social y antropóloga, y lo que aquí nos entrega es un interesante y estimulante análisis del boom de las herramientas que han permitido poner en el espacio público lo que antes estaba destinado solo al ámbito de lo privado como solieron ser los diarios personales, las cartas y hasta los álbumes familiares de foto. Ella postula que los blogs, los correos electrónicos y los sitios para compartir fotos y/o videos son formas de actualización de aquellas producciones personales.
En este libro la autora se detiene a analizar cómo aparece y de qué se trata ese “yo” que produce los contenidos que encontramos disponibles en estos sitios, y cómo esta producción está profundamente relacionada con nuevas formas de autorepresentación, donde las subjetividades devienen en sus múltiples posibilidades a partir de lo que se podría denominar autoficciones, ya que muchos de los blogs por ejemplo están al límite del relato “real” y del ficticio.
Sobre la configuración del yo la autora dijo en una entrevista: “El yo tiene que elaborar sus experiencias y comprender el sentido de lo que le sucede, y para eso requiere de ejercicios de introspección y de confesión íntima, diario íntimo, cartas, lectura, escritura. Esas prácticas tenían lugar en la interioridad; se guardaban dentro de cada uno, dando una riqueza enorme, pero también una atadura, ya que era aquello que estaba adentro de uno y uno no se lo podía sacar. Ahí quedaba, por ejemplo, aquella culpa nacida de chiquito; aunque uno se haya olvidado, permanecía y podía reaparecer; nos condenaba. Ahora hay un desplazamiento que desinfla la interioridad, sacando sus contenidos, y el eje y el centro de lo que somos deja de estar ahí adentro para mostrarse, para estar visible, y esto hace que la estabilidad del yo se pierda, con lo bueno y lo malo que esto implica. Se luchó mucho por no tener que estar condenado a una identidad impuesta, para poder autocrearse. Hoy tenemos la posibilidad de romper condicionamientos de origen, con el idioma, con la profesión del padre, con todo a lo que antes uno estaba condenado.” (1)
Observando el índice del libro podemos ir viendo la configuración del análisis que nos presenta “el show del yo” con una amplia introducción que nos actualiza sobre las TICs y las herramientas que se utilizan para la publicación en la Web 2.0, la web basada en la autoproducción de contenidos y de libre interacción entre las personas que visitan esos sitios.
A partir de allí y dividido en ocho capítulos que analizarán ocho “Yo”, se va desde el “yo narrador y l a vida como relato”, a “yo privado y el declive del hombre público”, desde allí pasamos al “yo visible y el eclipse de la interioridad”, seguido por “yo actual y la subjetividad instantánea”, “yo autor y el culto de la personalidad”, “yo real y la crisis de la ficción”, “yo personaje y el pánico de la soledad” y por último “yo espectacular y la gestión de sí como una marca”.
Este es el lado más personal del uso de la Web 2.0 pero que muchas veces no ha estado tan alejado de los usos más del tipo activismo, denuncia, o periodístico. Para cuando en 2004 hubo la primera explosión de blogs en español hicieron su aparición los primeros blogs escritos por lesbianas y algunos pocos producidos por personas trans. Muchos de ellos fueron firmados con nicks o seudónimos, muy pocos daban a conocer los verdaderos nombres, pero entre todos ellos se fue tejiendo una vasta red de visibilización que ayudó a muchas personas situadas en remotos lugares, en esos donde se piensa que una es la única lesbiana del mundo, a poder descubrir otras iguales, hayan sido reales o no los relatos incluidos en esos blogs.
La expansión de este tipo de herramientas no se ha detenido y se considera que ya estamos arribando a lo que se conocerá como Web 3.0, donde los mismos buscadores nos darán no solo un listado de búsquedas sino respuestas a preguntas que podamos hacerles, y otros secretos que quienes trabajan como desarrolladores de tecnología los tienen bien guardados por el momento.
Notas:
1- “Antes lo íntimo era secreto, ahora se lo hace público en Internet”, entrevista publicada en el diario argentino Clarín.



