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XI Encuentro Feminista Latinoamericano Y Del Caribe: Se Hace Camino Al Andar

Del 16 al 20 de marzo de 2009 alrededor de 1600 mujeres participaron del XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, que se realizó en la Ciudad de México. Dicho evento, con una existencia de 28 años, se ha logrado consolidar como un espacio feminista de intercambios de ideas, un ámbito en donde poner en perspectiva las realidades sociales de la región y poder realizar análisis, estrategias y proponer proyectos para llevar adelante.

por Gabriela De Cicco

Hasta México llegaron mujeres de Alemania, Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Estados Unidos, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Haití, Holanda, Honduras, Inglaterra, México, Nicaragua, Panamá, el País Vasco, Paraguay, República Dominicana, Puerto Rico, Perú, Uruguay y Venezuela.

En esta ocasión el tema elegido fue el de los fundamentalismos, que como señaló el Comité Impulsor del XI Encuentro durante una de las rondas de prensa, fue elegido “porque hoy en día existen sectores de la sociedad mundial que mantienen una postura extrema que busca imponer sus puntos de vista y que pretenden eliminar la diferencia sin dar paso a la otredad”.

De Bogotá 1981 a México 2009

El I Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, fue en la ciudad de Bogotá, Colombia, país que será próxima sede. Estos encuentros, desde 1981, se han venido desarrollando cada dos o tres años y su fecha de origen coincide con una época en la que había numerosas dictaduras y conflictos armados en distintos países de la región, la represión a los movimientos sociales era extrema y las políticas neoliberales (recrudecidas en los noventa sin dudas) comenzaron a hacerse sentir y empezaron a profundizarse los modelos conservadores.

Los países donde se han llevado a cabo son: Colombia, 1981; Perú, 1983; Brasil, 1985; México, 1987; Argentina, 1990; El Salvador, 1993; Chile, 1996; República Dominicana, 1999; Costa Rica, 2002; Brasil, 2005; y con cada nueva experiencia los Encuentros Feministas se transformaron en un espacio feminista de resistencia, transgresión y de activismo colectivo.
Fue en ellos donde se pudieron definir fechas comunes para poder llevar adelante ciertas luchas y reivindicaciones. En el primer Encuentro se decidió tomar al 25 de noviembre como día de lucha contra la violencia a la mujer (fecha que años después fue adoptada por Naciones Unidas como Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres), y en el Encuentro realizado en 1990 en Argentina, se decidió por el 28 de septiembre, que sería desde entonces el Día de Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe.

Los Encuentros Feministas también han sido una especie de espejo donde se reflejaban y se reflejan los movimientos feministas de la región; de ser espacios más reducidos y con una participación más homogénea de feministas que podían reconocerse entre sí, y que en muchos casos provenían de clases y sectores sociales en común, pasaron a ser espacios más amplios que reflejan las diversidad y diversificación de las luchas feministas en América Latina; diversidad que se ha ido multiplicando por la cantidad de mujeres que ahora se reivindican como feministas.

De esta manera, la diversidad de feministas que se ‘encuentran’ ha aumentado y se ha complejizado. Este último encuentro de México ha sido quizás el más diverso, con una participación de mujeres trans feministas (por primera vez en la historia de los Encuentros), una mayor participación de mujeres indígenas feministas, así como también de trabajadoras sexuales organizadas, por mencionar algunas de las expresiones presentes.
Dicha diversidad y complejidad crecientes, que no sólo reflejan las propias mujeres que participan, sino las diversas posturas en cuanto al ‘hacer’ y ‘deber ser’ feminista en la región, enriquecen el espacio pero plantean desafíos muy significativos en cuanto a la metodología misma del evento, o sea, el ‘cómo encontrarnos, reconocernos y dialogar entre nosotras’.

También plantean cuestionamientos importantes sobre el tipo de voluntad política que tiene que existir a distintos niveles para que los diálogos y debates políticos del Encuentro puedan enriquecerse de esa diversidad e ir más allá, a la construcción de horizontes comunes donde realmente nos podamos encontrar y reconocer, no sólo en el espacio físico, sino también en los sueños, las transgresiones, las estrategias planteadas, las agendas.
De hecho la diversidad de opiniones, de reflexiones sobre cómo se piensa el feminismo en la región y cómo se conciben las prácticas políticas feministas y la construcción de movimiento se vio reflejada también, y con agenda propia, en el Encuentro Feminista Autónomo, que se realizó unos días antes en México también, del 12 hasta el 15 de marzo. (1)

Los Encuentros parecen estar en este punto: tratando de descifrar cómo continuar siendo espacios relevantes para los feminismos de la región, tratando de superar las divergencias fuertes que existen entre sus distintas expresiones y definiendo nuevas formas de construir movimientos feministas que partan de esta diversidad y que al final continúen contribuyendo, como en el pasado, al fortalecimiento de nuestro poder colectivo para transformar las sociedades latinoamericanas y caribeñas, en sociedades más justas, igualitarias, democráticas e inclusivas.

XI Encuentro Feminista
Las mujeres se fueron “encontrando” en los diferentes ámbitos de reflexión que se crearon: plenarias, grupos de discusión, espacios abiertos para las expresiones artístico-culturales.

Las plenarias de este último Encuentro fueron como el pulso del evento y allí se pudieron compartir los análisis pensados por las activistas respecto a las realidades de nuestra región.

En la primera plenaria (2), centrada en reflexionar sobre qué son los fundamentalismos, se debatió sobre los gobiernos de izquierda, autoproclamados progresistas. ¿Son realmente progresistas? Y si lo son ¿por qué continúan invisibilizando u obstaculizando todo lo relacionado con los derechos sexuales y reproductivos, incluso llegando a la represión y violencia, como es el caso del gobierno nicaragüense?

También se amplió el concepto de fundamentalismo, no dejándolo solo circunscrito a políticas represivas basadas en las creencias religiosas y cuyo blanco son los cuerpos de las mujeres y las expresiones de la diversidad; se habló de fundamentalismos culturales de sociedades que se piensan como homogéneas y no permiten la pluralidad, la diversidad y que de esta manera legitiman a los poderes discriminatorios.

Se habló del modelo impuesto por EE.UU. en las últimas décadas sobre todo: neocolonialista, conservador, militarista, marcando las agendas de los otros países y ayudando a debilitar las democracias. El neoliberalismo como sistema económico refuerza el poder del patriarcado y en tiempos de crisis como el actual profundiza las posiciones de desigualdad en que se encuentran las mujeres, pero a vez estos tiempos deberían servirnos para poder entramarnos en redes y expresar nuestra oposición al orden patriarcal.

En la segunda plenaria (3) del XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, cuyo tema fue "Expresiones feministas frente a los fundamentalismos", se dialogó y se profundizó el debate sobre cómo los fundamentalismos se expresan en los ámbitos, económico, político, social, cultural y en la vida diaria. Este espació sirvió para ser una cámara de resonancia para una autocrítica del feminismo y cómo sus estrategias han quedado solo a un nivel reactivo y muchas veces poco activo, poco creativo en muchos de aquellos ámbitos.

Si bien muchas participantes observaron que hay un conservadurismo feminista, que replica las relaciones patriarcales de poder a su interior, se hizo claro que no deben olvidarse las aportaciones que los movimientos feministas han hecho, ni el estar alerta y estar produciendo y creando redes temáticas, que es una manera estratégica de poder encarar y tratar los diferentes temas.

En cuanto a lo económico se mencionó que hay propuestas e iniciativas económicas para hacer frente a las condiciones de vida de las mujeres impuestas por el sistema pero el movimiento aparece como no teniendo una agenda propia, y cuando se realizan críticas o análisis estos no trascienden, de hecho en muchos oportunidades cuando se realiza un evento se invita a especialistas hombres olvidando a las mujeres que desde hace años están trabajando en este ámbito.
La disparidad y bajos porcentajes de la participación de mujeres en cargos políticos y la conformidad ante los proyectos de paridad fue algo que se criticó, señalando que así no de deja de ser un feminismo pequeño burgués. También remarcó la necesidad de seguir buscando y propulsando reformas en los sistemas electorales que permitan a las mujeres poder acceder y además defender el estado laico.

Se denunció a los fundamentalismos estatales y religiosos que han provocado un retroceso respecto a derechos adquiridos relativos al derecho al aborto (El Salvador, Nicaragua, Uruguay), por ejemplo, y cómo se ha despertado la más grave ola de hostigamiento por parte de los gobiernos, más atentos a lo que dice la Iglesia y siguiendo tradiciones recalcitrantes.

En la tercera plenaria (4) se habló de la Militarización y del racismo como otras de las formas que toman los fundamentalismos, y también sobre la necesidad de revisar y re-crear las agendas y alianzas feministas, debatiendo sobre las tensiones dentro y fuera de los movimientos feministas.
Se sostuvo que por militarización no se debe entender o pensar solo en los países que están en conflicto armado, también debe comenzar a pensarse en una realidad insoslayable: en casi todos los países de América Latina hay bases militares y esta presencia crea espacios en donde diferentes formas de opresión y violencia se hacen presentes y se profundizan, como por ejemplo el tráfico de niñas y mujeres y el abuso sexual.

Rumbo a Colombia 2011
Como hemos dicho el XI Encuentro Feminista fue uno de los más diversos, y en el eco de las voces diferentes presentes ya se fue dando forma a las estrategias, a los compromisos para poder hacer frente a los fundamentalismos, esos representados por el poder financiero, la jerarquía católica y otras instituciones patriarcales, pero también a las prácticas fundamentalistas al interior del propio movimiento feminista.
Esto será posible si se continúa debatiendo y sobre todo denunciando las diferentes formas de opresión que han debilitado y hecho retroceder diferentes logros relacionados con los derechos humanos de las mujeres. Es imperativo seguir nombrando claramente, y reflexionando sobre y accionando contra el neoliberalismo, la militarización, el sexismo, la discriminación, el exterminio, la violencia y el patriarcado.

Existe una gran necesidad de poder “incorporar efectivamente los temas de la orientación sexual y la identidad de género” y poder reconocer las realidades y problemas específicos que enfrentan las indígenas, las afro descendientes, las jóvenes, las lesbianas, las mujeres que construyen una identidad política desde su opción sexo-afectiva, las mujeres con necesidades especiales, las mujeres en el trabajo sexual, las mujeres pobres, entre otras.

Algo que quedó en claro fue la necesidad de crear espacios que permitan discutir las diferencias dentro del movimiento feminista, pero no para homogeneizar sino para construir a partir de y más allá esas diferencias, de manera estratégica, y que se pueda llegar a "acuerdos y prácticas para superar la fragmentación y diseñar una estrategia de largo plazo", como se señaló en el documento final del Encuentro.

Notas:
1) http://feministasautonomasenlucha.blogspot.com/
2) Plenaria I: Las realidades latinoamericanas ante los fundamentalismos de hoy
Las participantes fueron: Jenny De la Torre Córdoba/Madrid, España, Gina Vargas /Lima, Perú, Norma Sanchis/Buenos Aires, Argentina, Martha Sánchez/Guerrero, México, Ana Lucía Ramírez/Bogotá, Colombia, Sara Lovera/D.F., México, Telia Negrao/Río de Janeiro, Brasil, Georgette “Meduza”/D.F., México
3) Plenaria II: Expresiones feministas frente a los fundamentalismos
Las participantes fueron: Epsy Campbell/San José, Costa Rica, Julia Evelyn Martínez/San Salvador, El Salvador, Sabina Berman/D.F., México, Rosalinda Marcela López Sánchez /Santo Tomás, El Salvador, Lourdes Barbosa/D.F., México, Andrea Alvarado/San José, Costa Rica
4) Plenaria III: Perspectivas feministas más allá de los fundamentalismos
Las participantes fueron: Sergia Galván/República Dominicana, Line Bareiro /Asunción, Paraguay, Cecilia Umul /Guatemala, Paola Ortiz/Bogotá, Colombia, Soledad Jarquin/Oaxaca, México, Lucy Garrido/Montevideo, Uruguay, Las Reinas Chulas/D.F., México.

Materiales de lectura y escucha:
- Documento plenaria final:
http://www.11encuentrofeminista.org.mx/jf/index.php?option=com_content&task=view&id=85&Itemid=1
- Feminismo indígena se abre paso: http://www.mapuche.info/indgen/kaosenlared090321.html
- Corriente Joven feminista en el XI EFLAC: http://corrientejovenfeminista.wordpress.com/
- Declaración:”Las Feministas Afrodescendientes frente al XI EFLAC”:
http://mizangas.wordpress.com/declaracionlas-feministas-afrodescendientes-frente-al-xi-eflac/
- Comunicado de la Red Latinoamericana y Caribeña de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos – Redlac en el marco del XI EFLAC:
http://mizangas.wordpress.com/jovenes-feministas-en-el-xi-eflac/
- Cobertura de ambos Encuentros realizada por Radio Feminista: http://www.radiofeminista.org/mar09/notas/2encuentro_feminista.htm
- Encuentro Feminista Autónomo: comunidad en las diferencias: http://alainet.org/active/29461
- Encuentros feministas énfasis y estrategias. Gina Vargas. (pdf):
http://www.google.com/url?sa=t&source=web&ct=res&cd=1&url=http%3A%2F%2Fwww.archivochile.com%2FMov_sociales%2Fmov_mujeres%2Fdoc_muj_otros%2FMSdocmujotros0003.pdf&ei=0aHnSZG4M8aDtgfS5PCUBg&usg=AFQjCNFTyQkASc-cbLbXxRhNi51KYwtDRw

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