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Experiencias De AWID En El Foro Social Mundial De 2009

En el Foro Social Mundial de este año, AWID fue representada por dos integrantes de su personal: Cecilia Alemany (Directora de la Iniciativa Estratégica Influir los Actores y las Prácticas del Desarrollo por los Derechos de las Mujeres) y Sanushka Mudaliar (Coordinadora del Programa Activismo Joven Feminista). En esta entrevista ellas ofrecen una sinopsis de su participación y sus experiencias.

Por Kathambi Kinoti

AWID: Por favor cuéntanos sobre el Foro Social Mundial de este año y sus principales temas.

SANUSHKA MUDALIAR (SM): El Foro Social Mundial (FSM) tuvo lugar del 27 de enero al 1 de febrero en Belém do Pará, ubicada en el bosque tropical amazónico. El comité organizador informó a principios de la semana que se habían inscrito 92,000 personas. Las actividades del FSM se organizan en torno a objetivos centrales que son definidos por el Consejo Internacional del FSM a través de un proceso consultivo. Los objetivos de este año consistieron en promover:

• la construcción de un mundo de paz, justicia, ética y respeto a las espiritualidades diversas, libre de armas, especialmente las nucleares;
• la liberación del mundo del dominio del capitalismo, las multinacionales, la dominación imperialista, patriarcal, colonial y neocolonial y de sistemas desiguales de comercio, a través de la cancelación de la deuda externa de los países más desfavorecidos;
• el acceso universal y sostenible a los bienes comunes de la humanidad y de la naturaleza, la conservación de nuestro planeta y sus recursos, especialmente el agua, los bosques y las fuentes de energía renovable;
• la democratización e independencia del conocimiento, la cultura y la comunicación, además de la creación de un sistema de conocimiento compartido y la adquisición de habilidades por medio del desmantelamiento de los derechos de propiedad intelectual;
• la dignidad y el respeto a la diversidad, asegurando la igualdad de todas las personas independientemente de su sexo, raza, etnia, edad y orientación sexual, así como la eliminación de toda forma de discriminación y castas;
• la garantía, a lo largo de la vida de cada persona, de los derechos económicos, sociales, humanos, culturales y medioambientales, especialmente los derechos a la alimentación, la salud, la educación, la vivienda, el empleo y trabajo digno, la comunicación, la seguridad y soberanía alimentarias;
• la construcción de un orden mundial basado en la soberanía, la autodeterminación y los derechos de los pueblos, incluidos los de las minorías y las personas migrantes;
• la construcción de una economía democrática, de emancipación, sostenible y solidaria, centrada en las personas y basada en el comercio ético y justo;
• la construcción y ampliación de estructuras e instituciones políticas, económicas y realmente democráticas a nivel local, nacional y global, con la participación del pueblo en la toma de decisiones y en el control de los asuntos y recursos públicos; y
• la defensa del medio ambiente (la Amazonia y los demás ecosistemas) como fuente de vida del planeta Tierra, así como de los primeros pobladores del mundo (indígenas, de origen africano, tribales y ribereños), que exigen sus propios territorios, idiomas, culturas e identidades, justicia medioambiental, espiritualidad y derecho a la vida.

Es obvio que la crisis financiera está dominando el pensamiento y análisis de la gente en cuanto a una gama de asuntos relacionados con la justicia social. La selección de la Amazonia como sede del FSM de este año fue diseñada para apoyar la participación de las comunidades indígenas locales y poner el medio ambiente y los recursos naturales en el centro de la atención. La guerra en Gaza y los abusos contra los derechos humanos en Palestina también fueron muy prominentes.

Dicho lo anterior, el FSM involucra literalmente decenas de eventos que tienen lugar en forma simultánea durante cada sesión todos los días, por lo cual los temas predominantes en realidad dependían de las sesiones a las que se asistiera.

AWID: ¿Cómo y por qué participó AWID en el FSM?
SM: Existen diferentes puntos de vista sobre el valor del FSM y se plantean preguntas acerca de su rol y función. Decidimos asistir porque es básicamente el único espacio abierto para que confluyan los movimientos, organizaciones e iniciativas sociales de todo el mundo. Es un espacio político que propicia la articulación y discusión, convocando a importantes actoras y actores dentro del movimiento de mujeres y otros movimientos sociales. Es un excelente lugar donde “tomarles el pulso” a los discursos y debates actuales, así como considerar la relación entre el movimiento de mujeres y activistas por los derechos de las mujeres dentro de otros movimientos sociales. Nos brindó la oportunidad de reflexionar en torno a la dirección de nuestro trabajo en lo que concierne a cuestiones del desarrollo, eficacia de la ayuda, financiación y activismo joven feminista a través de aprender y de escuchar a otras personas.

CECILIA ALEMANY (CA): En colaboración con DAWN (Alternativas de Desarrollo para Mujeres en una Nueva Era), WIDE (Mujeres en el Desarrollo en Europa), RIGC (Red Internacional de Género y Comercio), REPEM (Red de Educación Popular Entre Mujeres de América Latina y el Caribe) y Action Aid Internacional, tuvimos un panel sobre paradigmas alternativos del desarrollo desde una perspectiva feminista. En este panel, expositoras provenientes de todas las co-organizadoras presentaron, desde esa perspectiva, sus puntos de vista acerca de los paradigmas del desarrollo y la actual crisis sistémica internacional. El reto a futuro es cómo conectar estos debates teóricos con las estrategias existentes que los grupos de mujeres están desarrollando a nivel regional, nacional y local.

AWID también participó activamente en paneles organizados por otras organizaciones, incluyendo uno sobre Pobreza y Derechos organizado por Amnistía Internacional y Civicus. En este taller compartimos comprensiones y estrategias acerca de cómo avanzar hacia un enfoque basado en los derechos humanos a fin de reducir la pobreza y la desigualdad. La discusión incluyó propuestas prácticas y analíticas para trascender el enfoque de “pobretología”, que coloca a las mujeres y las niñas en una posición de víctimas o las identifica como agentes de cambio responsables y capaces de asegurar el desarrollo de aldeas o comunidades enteras. También participamos en un panel sobre Financiamiento para la Educación de Personas Adultas y la Igualdad de Género, organizado por el Consejo Internacional para la Educación de Adultos. En esta sesión discutimos acerca de los impactos que la crisis del sistema internacional y las actuales tendencias en la ayuda y la cooperación al desarrollo tienen sobre el acceso a fondos para la educación a nivel nacional.

AWID: ¿En qué formas se organizaron en el FSM las activistas y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y cómo se sintió su presencia?
CA: Los grupos de mujeres se mantuvieron activos en diferentes maneras: a través de las actividades de sus propias organizaciones, por medio de los Diálogos Feministas, en actividades compartidas organizadas entre socias del movimiento de mujeres y otros movimientos sociales. De modo que su presencia fue importante; sin embargo, tus impresiones dependerán de las sesiones o talleres a que hayas asistido. Había un núcleo sobre igualdad de género que trataba de promover algunas sinergias y apoyo entre las actividades de los grupos de mujeres, pero esto en realidad no estaba relacionado con los Diálogos Feministas. En suma, varios grupos de mujeres se hicieron presentes en Belém y hubo diversos centros de interés y articulación.
SM: En diferentes espacios en todo el Foro se dieron algunas actividades y encuentros excelentes. Lamentablemente no hubo una Carpa de Mujeres, por lo que se careció de un lugar central de reunión donde los grupos de mujeres pudieran juntarse durante la semana. En el último día, que se reserva para construcción de alianzas y elaboración de estrategias entre grupos que trabajan en distintos temas, hubo una Asamblea de Mujeres que brindó un espacio abierto para que los grupos compartieran importantes reflexiones y llamados a la acción. La Asamblea de Mujeres también discutió y aprobó una Declaración.*

AWID: ¿Cuáles impresiones personales tienen ustedes del FSM?
SM: Ésta fue la primera vez que asistí al FSM y me resulta muy difícil resumir todas las diferentes impresiones que tuve. Fue fenomenal sentir la energía de la marcha inaugural y de las grandes asambleas, como también haber participado en la dinámica de reflexionar sobre el proceso del cambio social, involucrarme en éste y compartir ideas al respecto. En general, es un evento enorme y caótico, pero esto fue en sí un recordatorio de la textura y complejidad del trabajo en el que estamos involucradas. Al mismo tiempo, se hizo obvio que dentro de los movimientos a menudo hablamos sobre propósitos que se traslapan o abordamos los debates desde ángulos tan diferentes que es difícil saber dónde iniciar la conversación conjunta.
Además, ¡había gente joven en todos lados! Las personas que participaron en el FSM eran jóvenes en su inmensa mayoría. Hubo una gran cantidad de estudiantes locales que llegaron sólo a ver de qué se trataba todo esto. Es algo fabuloso, para Brasil, que tantas personas hayan sido expuestas a las dinámicas y los debates que se dan dentro de los movimientos sociales.

CA: He asistido a la mayoría de los FSM anteriores y siempre los he considerado un momento para ver aliadas y aliados, identificar acciones comunes potenciales, escuchar lo que otras organizaciones están pensando y haciendo, así como encontrarme con amistades de todos los movimientos sociales. Esta vez, la distancia entre los dos campos universitarios donde el FSM se estaba llevando a cabo dificultó encontrar personas, pero la ubicación geográfica fue realmente positiva. Por primera vez, la visión que los grupos indígenas tienen del mundo apareció con mucha fuerza en el Foro. Su visión acerca de la actual crisis es que nos estamos enfrentando a una crisis del modelo de civilización. El hecho de que estuviéramos en su territorio les dio la fortaleza y presencia necesarias para influir en el discurso de todos los movimientos sociales occidentales o tradicionales.

Ahora, de vuelta en nuestro trabajo cotidiano y nuestras oficinas, el reto será no olvidar que el “derecho al buen vivir” propuesto por los grupos indígenas no es tan diferente a la perspectiva de los derechos humanos, incluyendo los derechos de las mujeres, así como los derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales. Hablamos distintos idiomas y tenemos diferentes culturas y estilos, pero la necesidad de justicia social, igualdad, justicia climática y un sistema más igualitario y democrático desde el plano local hasta la esfera global es una promesa compartida. La manera en que hemos de hacerlo sigue siendo un debate abierto y toda la gente encontrará distintas respuestas. Para quienes esperaban que del FSM emanara una respuesta o un paradigma singular, Belém no era el espacio adonde ir. Lo que tendríamos que aprender de la actual crisis y del siglo pasado es que no debemos construir un sistema mundial alternativo sobre la base de una única respuesta o visión.

AWID: ¿Qué te dejó el FSM? ¿Alguna sesión en particular te pareció sobresaliente?
SM: El FSM me reforzó cuán importante es que cada una de nosotras considere cuidadosamente cómo el espacio global se relaciona con nuestra área específica de activismo. El hecho de que exista un debate tan activo en torno al valor y propósito del FSM es un recordatorio de que los movimientos sociales aún no hemos explorado a profundidad qué es lo que queremos de nuestras interacciones globales y cómo podemos utilizarlas con la mayor eficacia cuando regresamos a nuestro trabajo cotidiano.

El panel entre movimientos organizado como parte de los Diálogos Feministas fue una discusión que en verdad provocó reflexiones. Personas expositoras que trabajan en cuestiones laborales, derechos de campesinas y campesinos, LGBQTI, derechos sexuales y organización indígena, junto a activistas feministas, se refirieron a los intentos, por estos movimientos sociales, de involucrarse con el feminismo y los derechos de las mujeres. Hablaron con franqueza acerca de los retos que implica superar la discriminación, las preconcepciones existentes y las diferencias de identidad, así como de las dificultades para articular agendas conjuntas que abarquen a los movimientos sociales. La discusión brindó algunos ejemplos interesantes del cabildeo interno que con frecuencia se necesita para llevar los asuntos de los derechos de las mujeres a la mesa dentro de un movimiento.

AWID: ¿Hay algo que querrías que se haga de manera diferente en el próximo FSM?
CA: A pesar de los muy reales retos políticos y financieros, sería muy bueno que haya otro FSM. Si lo hubiera, resultaría útil recuperar la metodología utilizada en Foros pasados: la Secretaría del FSM identifica sesiones similares propuestas por diferentes grupos y sugiere que éstos consideren fusionarse y realizar una actividad conjunta. Aunque la fusión era enteramente voluntaria, a menudo promovía alianzas y sinergias interesantes. En relación al movimiento de mujeres, no hay una respuesta breve acerca de cómo fortalecer nuestra visibilidad e interacción durante el Foro; sin embargo, sería deseable que hubiera un mayor intercambio de información antes del Foro y durante éste, como también que se identificaran más claramente los puntos para reunirnos y articularnos.

* Ésta es la Declaración completa:

Foro Social Mundial 2009, Belém do Pará, Brasil

Declaración de la Asamblea de Mujeres

En el año en que el FSM se encuentra con la población Pan-Amazónica, nosotras, mujeres de diferentes partes del mundo, reunidas en Belem, reafirmamos la contribución de las mujeres indígenas y de todos los pueblos de la floresta, como sujetos políticos que enriquecen el feminismo a partir de la diversidad cultural de nuestras sociedades y fortalecen la lucha feminista contra el sistema patriarcal capitalista globalizado.
Hoy en el mundo, vivimos varias crisis que expresan la inviabilidad de este sistema. Las crisis financieras, alimentarias, climáticas y energéticas no son fenómenos aislados y representan una crisis del modelo, caracterizado por una sobreexplotación del trabajo y de la naturaleza, y por la especulación financiera.
Frente a estas crisis no nos interesan las respuestas paliativas basadas en la lógica del mercado que sólo pueden llevar a la sobrevivencia del sistema. Necesitamos avanzar en la construcción de alternativas. Para la crisis climática y energética, nos oponemos a soluciones por medio de agrocombustibles y de los mercados de créditos de carbón.
Nosotras mujeres feministas proponemos el cambio del modelo de producción y consumo.
Frente a la crisis alimentaria, afirmamos que los transgénicos no representan una solución. Nuestra propuesta es la soberanía alimentaria y el desarrollo de la producción agroecológica.
Frente a la crisis financiera y económica, nos pronunciamos en contra de los millones retirados de los fondos públicos para rescatar bancos y empresas. Nosotras feministas reivindicamos la protección del trabajo y el derecho a una renta digna.
No podemos aceptar que los intentos de mantener el sistema se hagan a costa de la vida de las mujeres. Los despidos en masa, los recortes del gasto público en las áreas sociales y la reafirmación del modelo productivo impactan directamente en nuestras vidas en la medida que aumenta el trabajo de reproducción y sustentabilidad de la vida.
Para imponer su dominio en el mundo, el sistema recurre a la militarización y al armamentismo; inventa confrontaciones genocidas que hacen de las mujeres un botín de guerra y utilizan la violencia sexual como arma de guerra en los conflictos armados.
Se expulsa a las poblaciones obligándolas a vivir como refugiados, consagra la impunidad de la violencia contra las mujeres, el feminicidio y otros crímenes contra la humanidad que suceden cotidianamente en los conflictos armados.
Nosotras feministas proponemos transformaciones profundas y radicales de las relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza, el fin de la lesbofobia y del patriarcado heteronormativo y racista.
Exigimos el fin del control sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. Reivindicamos el derecho a decidir con libertad sobre nuestras vidas y los territorios que habitamos. Queremos que la reproducción de la sociedad no se haga a partir de la sobreexplotación de las mujeres.
Nos solidarizamos con las mujeres de las regiones donde se dan conflictos armados. Sumamos nuestras voces a las mujeres de Haití y rechazamos la violencia de las fuerzas de ocupación. Nos solidarizamos con las colombianas, congolesas y tantas otras que resisten cotidianamente a la violencia de los grupos militares y de las milicias armadas involucradas en los conflictos. Expresamos nuestra solidaridad con las mujeres de Irak que enfrentan la violencia de la ocupación militar norteamericana.
En el momento actual, nos solidarizamos especialmente con las mujeres palestinas de la franja de Gaza bajo ataque de Israel y nos sumamos a las luchas por el fin de la guerra en Medio Oriente.
En la Paz y en las guerras nos solidarizamos con las mujeres víctimas de violencia patriarcal y racista contra las mujeres negras y jóvenes.
De igual manera, manifestamos nuestro apoyo y solidaridad a cada una de las compañeras que están en las luchas de resistencia contra las hidroeléctricas, las madereras, mineras y los megaproyectos en la Amazonia y otras partes del mundo y que son perseguidas por su oposición legítima a la explotación.
Nos solidarizamos con todas las mujeres criminalizadas por la práctica del aborto o por defender ese derecho. Reforzamos nuestro compromiso para hacer converger acciones para resistir la ofensiva fundamentalista y conservadora para garantizar que todas las mujeres que lo necesiten tengan derecho al aborto legal y seguro.
Nos sumamos a las luchas por accesibilidad para las personas con deficiencia y por el derecho de “ir y venir” de las mujeres migrantes.
Por todas y por nosotras mismas, seguiremos comprometidas con la construcción del movimiento feminista como una fuerza política contra-hegemónica y un instrumento de las mujeres para alcanzar la transformación de sus vidas y de nuestras sociedades, apoyando y fortaleciendo la auto-organización de las mujeres, el diálogo y la articulación de las luchas de los movimientos sociales.
Estaremos todas, en todo el mundo, el próximo 8 de marzo y en la semana de Acción Global 2010, confrontando el sistema patriarcal y capitalista que nos oprime y explota. En las calles y en nuestras casas, en las florestas y los campos, en nuestras luchas y los espacios cotidianos de nuestras vidas, mantendremos nuestra rebeldía y movilización.

Belém, 1 de febrero de 2009

Fuente:
Notas de los Viernes de AWID
Viernes, 13 de febrero de 2009
Traducción del inglés (excepto la Declaración de la Asamblea de Mujeres): Laura E. Asturias
Título original: AWID’s experiences at this year’s World Social Forum
http://awid.org/eng/Issues-and-Analysis/Issues-and-Analysis/AWID-s-experiences-at-this-year-s-World-Social-Forum

Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: AWID

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