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Aumentando La Influencia De Las Mujeres En La Agenda De La Eficacia De La Ayuda

Cecilia Alemany nos brinda una actualización sobre la participación de las organizaciones de mujeres en el aspecto de toma de decisiones de la agenda de la Eficacia de la Ayuda a nivel global. Cecilia es Directora de la Iniciativa Estratégica de AWID Influir en los Actores y las Prácticas del Desarrollo por los Derechos de las Mujeres.

Por Kathambi Kinoti

 

CECILIA ALEMANY: Nosotras, junto a varios otros grupos de mujeres, nos hemos involucrado en el proceso de la Eficacia de la Ayuda de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a fin de influir en las prácticas y políticas de los donantes y abogar por los derechos humanos, los derechos de las mujeres y la igualdad de género dentro de ese proceso. AWID co-preside el Grupo de Coordinación para una Mejor Ayuda (BACG), una plataforma de organizaciones de la sociedad civil que se unieron en enero de 2007 con el propósito de trabajar para influir en la implementación de la Declaración de París y en el proceso de Accra. Anteriormente el BACG se llamó Grupo Directivo Internacional (ISG). En 2007-2008 tuvimos diálogos informales con el Grupo de Trabajo sobre Eficacia de la Ayuda.[1] AWID, WIDE, FEMNET y NETRIGHT, además de otros grupos de la sociedad civil aglutinados en el BACG, participaron en estos diálogos en el Camino a Accra.

 

Algunos países donantes, liderados por Canadá, a los que les interesaba la participación de la sociedad civil crearon un Grupo Consultivo al cual se invitó a algunos miembros del BACG. Grupos de mujeres fueron invitados un año después como resultado de la Consulta Internacional de Organizaciones y Redes de Mujeres sobre la Eficacia de la Ayuda, realizada en Ottawa, que fue organizada por AWID y WIDE (con apoyo de UNIFEM, Action Aid y ACDI-Canadá). Nuestra participación en la agenda de la Eficacia de la Ayuda ha tenido dos puntos de entrada: en primer lugar, a través del Grupo Consultivo, en el cual hemos planteado que la sociedad civil debe ser parte del proceso de la Eficacia de la Ayuda, y en segundo lugar como parte de los diálogos informales del BACG con el Grupo de Trabajo sobre Eficacia de la Ayuda. Explicitamos nuestras preocupaciones acerca de la Declaración de París e hicimos varias propuestas sobre la inclusión de puntos de vista de la sociedad civil en el Foro de Alto Nivel que se llevó a cabo en Accra el año pasado. Es decir que hemos participado tanto en la sustancia como en el proceso de la agenda de la Eficacia de la Ayuda. Estábamos cuestionando las relaciones de poder y las imposiciones de políticas, además de abogar por una propiedad más democrática del proceso de la ayuda, como la participación de organizaciones de la sociedad civil y particularmente de grupos de mujeres en la formulación de políticas de los países en desarrollo. Criticamos la manera en que los donantes utilizan la cooperación al desarrollo para otras metas, entre éstas proteger sus intereses comerciales y de seguridad. También pedimos que la ayuda sea más predecible y trascienda los compromisos anuales contraídos por los donantes. Criticamos las nuevas modalidades de la cooperación internacional que estaban reduciendo el espacio de los países para tomar decisiones. Originalmente, se suponía que las modalidades serían herramientas para la apropiación de las políticas, pero en realidad llevaron a la disminución de los espacios con que los países contaban para diseñar sus propias políticas económicas y de desarrollo.

 

 

También criticamos el papel del Banco Mundial en el proceso de la Eficacia de la Ayuda. El Banco Mundial ha utilizado la Declaración de París y la agenda de la Eficacia de la Ayuda como un canal para imponer su visión de la manera en que deberían funcionar las políticas económicas y de desarrollo. Los indicadores contenidos en la Declaración de París se basaron en conceptos del Banco Mundial que no miden adecuadamente el desarrollo. También resaltamos la ceguera de género en la Declaración de París y en la agenda de la Eficacia de la Ayuda en general.

 

AWID: ¿Cuál ha sido el impacto de la participación de organizaciones de mujeres?

 

CA: El impacto relativo de nuestra participación en el proceso de Accra es resultado de la movilización colectiva de varios grupos de mujeres que nos unimos para mostrar el potencial y el impacto real de la Eficacia de la Ayuda en las vidas de las mujeres. De hecho, estábamos trabajando dentro de un contexto más amplio de la sociedad civil, no sólo en el contexto de la igualdad de género y los derechos de las mujeres. Trabajamos con otros grupos de la sociedad civil, como sindicatos (entre éstos la Confederación Sindical Internacional, o CSI/ITUC) y varias ONG dedicadas al desarrollo, por lo que cada grupo incorporó las demandas de los otros a través de la plataforma común hoy llamada BACG. A lo largo del proceso hemos exigido igualdad de género, sostenibilidad del medio ambiente, derechos humanos y trabajo digno. Éstos no deberían ser asuntos “transversales” sino metas centrales del desarrollo. Por consiguiente, la Declaración de París no debería, por sí misma, ser la norma. Los compromisos y estándares aceptados a nivel internacional deben ser la referencia y ningún marco de ayuda en virtud de la OCDE debería socavarlos. La mayoría de nuestras ideas encontró resistencia desde el principio, pero al final la movilización de la sociedad civil en Accra fue un factor importante para avanzar en asuntos como los relacionados con participación, rendición de cuentas, transparencia, reconocimiento de la sociedad civil y actores del desarrollo.

 

AWID: Procesos como éstos requieren una intensa energía y un elevado nivel de compromiso. En el pasado has dicho que fue necesario trabajar durante todo un año para lograr que una frase fuera incluida en documentos de política internacional. ¿Cómo ha resultado ser la participación en la agenda de la Eficacia de la Ayuda? ¿Se incluyó el lenguaje deseado en el documento final de resultados en Accra?

 

CA: De hecho, en relación a la igualdad de género logramos que se incorporaran cuatro frases en el documento final, de modo que sí: en gran medida nuestro trabajo ha tenido resultados significativos, si esto es aceptable como un posible elemento para medirlo. El Párrafo 3 del Programa de Acción de Accra (PAA) enfatiza el lugar central que ocupan tanto la reducción de la pobreza como los derechos humanos en la política del desarrollo y asevera que “la igualdad de género, el respeto por los derechos humanos y la sostenibilidad ambiental son esenciales para lograr un efecto duradero sobre las vidas y el potencial de mujeres, hombres y niños pobres”. En su Párrafo 13 c), el PAA declara: “Los países en desarrollo y los donantes garantizarán que sus respectivos programas y políticas de desarrollo se diseñen y se implementen de manera coherente con sus compromisos internacionales acordados respecto de la igualdad de género, los derechos humanos, la discapacidad y la sostenibilidad ambiental”. El Párrafo 21 b) estipula que “los donantes y los países en desarrollo trabajarán y llegarán a un acuerdo en torno a un conjunto realista de objetivos para el desarrollo del Estado y la paz que aborden las causas fundamentales del conflicto y la fragilidad y permitan garantizar la protección y la participación de las mujeres. Este proceso será informado a través de un diálogo internacional entre los socios y los donantes sobre estos objetivos como prerrequisitos para el desarrollo”.

 

 

Trabajamos para influenciar las discusiones durante las varias reuniones en el proceso de la Declaración de París porque en la OCDE se estaba preparando una agenda impulsada por los donantes. Nos interesa que las políticas se establezcan de conformidad con el sistema de las Naciones Unidas y no de la OCDE. Aun así, deberíamos estar movilizándonos en torno a ambos procesos para asegurar que los grupos de la sociedad civil, y en particular las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, puedan tener acceso a información, movilizarse e influir en la agenda de la ayuda y sus prácticas.

 

 

AWID: ¿Qué está ocurriendo en estos momentos?

 

CA: Hay dos consideraciones principales. Una son los logros positivos de Accra y el hecho de que el Grupo de Trabajo sobre Eficacia de la Ayuda haya admitido su falta de inclusión en el pasado. Algunas naciones en desarrollo como India y otros países menos desarrollados primordialmente de África son ahora parte del proceso y la sociedad civil tiene dos escaños en éste. La segunda consideración es que algunos donantes y países en desarrollo han definido planes de acción y el Grupo de Trabajo ha definido una nueva estructura para implementar la Declaración de París y el PAA hasta el año 2010 y preparar el siguiente Foro de Alto Nivel (HLF4), que se realizará en Seúl en octubre de 2011. Debido a los cambios en la composición del Grupo de Trabajo, las dos personas que co-presiden el BACG están representando a la plataforma en el Grupo de Trabajo. Desde octubre de 2008, estas personas son Antonio Tujan, del Proyecto Reality of Aid (Realidad de la Ayuda), y Cecilia Alemany, de AWID.

 

 

Existen algunos retos. Somos integrantes del Grupo de Trabajo y del Comité Ejecutivo del Grupo de Trabajo, que vigila estrechamente la agenda de la Eficacia de la Ayuda. Está el reto de convertirnos en parte del establecimiento, o de parecer que lo somos. Cualquier organización de la sociedad civil que ocupe un escaño en un espacio político oficial creado para la sociedad civil no necesariamente representa a toda la sociedad civil, pero ocupar ese escaño es una oportunidad que permite asegurar que lo utilicemos para dar a conocer las diferentes posiciones de las organizaciones de la sociedad civil. Esto requiere mecanismos claros de comunicación y rendición de cuentas entre los miembros del BACG, así como en relación con otros grupos de la sociedad civil.

 

Cuando estamos presentes en la OCDE cuestionamos las políticas, pero también el espacio mismo. Sostenemos que el espacio legítimo para la cooperación al desarrollo y las respuestas a la crisis actual son y deben ser las Naciones Unidas. El Grupo de Trabajo de Mujeres sobre Financiación para el Desarrollo (WWG),[2] del cual somos integrantes, está invirtiendo mucha energía en la siguiente Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y sus Efectos en el Desarrollo, que se celebrará a finales de junio. Esto repercutirá en el proceso de la Eficacia de la Ayuda y la OCDE debería empezar a considerarlo pero, de nuevo, el espacio principal deberían ser las Naciones Unidas. Para nosotras, la estrategia consiste en asegurar que seamos un canal de comunicación y facilitación por medio del cual se comparta información y abrir espacios para que entren grupos de la sociedad civil. Por otra parte, no debemos perder nuestra perspectiva. Requerimos un nuevo sistema internacional y la actual crisis financiera está exigiendo que se reforme el sistema del desarrollo internacional. Si necesitamos construir un nuevo espacio para la economía y el desarrollo, como uno similar al Consejo de Seguridad de la ONU, esto debería hacerse bajo las Naciones Unidas.

 

AWID: ¿Crees que la actual crisis fortalecerá de alguna manera el argumento de que la ONU es el mejor espacio para abordar y reformar el sistema económico internacional?

 

 

CA: Todo el mundo coincide en la necesidad de reforma, pero ¿cómo se logrará ésta? Para el Grupo de los 20 (G20), la respuesta a la transformación fue reabastecer el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los grupos de la sociedad civil consideran que la solución sería reformar la estructura del proceso de adopción de decisiones del FMI. Para el Grupo de Trabajo de Mujeres, la reforma debería ser más profunda.

 

Reabastecer el FMI es una medida hipócrita. Si la comunidad internacional opta por fortalecer a las organizaciones que son responsables de la crisis, eso será una oportunidad para que algunos grupos interesados refuercen al FMI. Podemos tener un escenario en el que algunos nuevos actores - los países del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) – pueden entrar a las actuales estructuras. Esto no significa que otras naciones en desarrollo tendrán más espacios políticos.

 

Por otro lado, es evidente que el sistema actual está llegando a su fin y hay algunos actores que realmente creen en la necesidad de transformar las estructuras del poder a nivel internacional. Este escenario sería una reforma del sistema internacional, incluyendo las instituciones de Bretton Woods. Es probable que la actual crisis sea tan severa como la Gran Depresión y la situación tras la II Guerra Mundial. Ello significa que los líderes mundiales deben comprender la necesidad de una transformación profunda del sistema y encontrar canales institucionales para considerar, por fin, las demandas históricas de los países en desarrollo. Esto será un reto y no somos tan ingenuas como para decir que la crisis necesariamente conduciría a ese cambio.

 

AWID: ¿Qué motivación tendrían los países poderosos para el segundo escenario?

 

 

CA: Individualmente podrían no tenerla, pero sí como una estrategia de supervivencia para su poder colectivo. Hace algunos años era inimaginable el fin de la hegemonía de Estados Unidos, pero la actual situación convierte esto en una realidad. Los países del Grupo de los 8 (G8) tienen las deudas públicas más altas; China posee el doble de las reservas combinadas del G8. Es obvio que ha colapsado el modelo anterior, de una sola potencia. Desde una perspectiva del Sur siempre hemos criticado ese modelo hegemónico. La economía estadounidense se está debilitando y ahora a Europa, que solía ser un equilibrio, le preocupan sus propios problemas y lucha contra los impactos de la crisis. El poder está cambiando.

 

 

El primer modelo puede ocurrir pero no será sostenible. No podemos evadir afrontar las desigualdades y otras injusticias. Tarde o temprano, los Estados tendrán que adoptar el segundo modelo más progresista, algunos porque creen en él y otros para ser pragmáticos.

 

AWID está trabajando con otros grupos de mujeres y de la sociedad civil a fin de que se comprenda el impacto de la crisis sobre las mujeres en diferentes regiones del mundo. Nos estamos movilizando con grupos de la sociedad civil y también con formuladores de políticas para que tomen seriamente la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y sus Efectos en el Desarrollo, que se celebrará en Nueva York del 24 al 26 de junio de 2009. Vemos a la ONU jugando un papel crucial en afrontar y resolver la crisis. Estamos haciendo esto como parte del Grupo de Trabajo de Mujeres. En lo concerniente al proceso de la Eficacia de la Ayuda, enfatizamos la eficacia del desarrollo como un nuevo marco. Es necesario que comprendamos las repercusiones que la crisis tendrá para la eficacia del desarrollo y de la ayuda y la cooperación al desarrollo en general, además de cómo esto afectará la realización de los derechos humanos, los derechos de las mujeres y la igualdad de género.

 

AWID: ¿Cuáles son los siguientes pasos?

 

CA: Queremos asegurar que los planes de los donantes después del Tercer Foro de Alto Nivel en Accra implementen plenamente los derechos humanos, la igualdad de género, la sostenibilidad ambiental y el trabajo digno como metas del desarrollo. Vigilaremos la aplicación del Programa de Acción de Accra y la fase final de la Declaración de París a fin de asegurar que sean en verdad congruentes con los objetivos y compromisos de desarrollo acordados en el plano internacional. Por otro lado, a nivel de la ONU participaremos a través del Grupo de Trabajo de Mujeres en los “10 Días de Acción”, del 16 al 26 de junio de 2009, organizados por varios grupos de la sociedad civil en torno a la conferencia de alto nivel en Nueva York.

 

AWID: ¿Cómo harán esto?

 

CA: En la OCDE, el Grupo de Trabajo sobre Eficacia de la Ayuda está organizado en grupos a los que necesitaremos vigilar, además de asegurar que a nivel nacional los grupos y plataformas locales están siguiendo estas agendas. Facilitamos y compartimos información sobre lo que está sucediendo en el Grupo de Trabajo y en el proceso de la Eficacia de la Ayuda en general. GENDERNET, que es la Red sobre Igualdad de Género del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE, ha elaborado directrices del CAD para la igualdad de género.[3] Éstas brindan a los donantes principios rectores sobre las maneras de implementar eficazmente la ayuda de conformidad con el Programa de Acción de Accra y otros compromisos internacionales, como la Plataforma de Acción de Beijing. Otro aspecto de nuestro trabajo es vigilar que los donantes estén aplicando estas directrices, cómo lo hacen y cuál es el impacto que las mismas están teniendo en el desarrollo.

 

Notas:

 

  1. El Grupo de Trabajo sobre Eficacia de la Ayuda fue establecido en 2003 como una asociación internacional de formuladores de políticas y profesionales de la cooperación de naciones donantes y países en desarrollo, teniendo como anfitrión al Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE. Es el principal foro de la OCDE a través del cual formuladores de políticas y profesionales de la cooperación se ocupan de asuntos relacionados con la eficacia de la ayuda. Su propósito es contribuir a desarrollar las economías de Estados que no son miembros de la OCDE haciendo que la ayuda sea más eficaz en apoyar la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible.
  2. El Grupo de Trabajo de Mujeres sobre Financiación para el Desarrollo está conformado por: AWID, DAWN (Alternativas de Desarrollo con Mujeres para una Nueva Era), FEMNET (Red de Desarrollo y Comunicación de Mujeres Africanas), FTF/GCAP (Equipo de Trabajo Feminista / Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza), GPF (Foro de Políticas Globales), RIGC/IGTN (Red Internacional de Género y Comercio), CSI/ITUC (Confederación Sindical Internacional), NETRIGHT (Red para los Derechos de las Mujeres en Ghana), WEDO (Organización de Mujeres para el Medio Ambiente y el Desarrollo) y WIDE (Mujeres en el Desarrollo en Europa). Es coordinado por DAWN.
  3. Ver: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (1998), ‘Directrices y guía de conceptos del CAD sobre la igualdad entre mujeres y hombres’, Madrid: Ministerio de Asuntos Exteriores de España, Secretaría de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica, http://www.oecd.org/dataoecd/31/15/2755306.pdf.

 

Fuente:

 

Notas de los Viernes de AWID

 

Viernes, 12 de junio de 2009

 

Traducción del inglés: Laura E. Asturias

 

Título original: Scaling up women’s influence on the Aid Effectiveness agenda

 

http://awid.org/eng/Issues-and-Analysis/Issues-and-Analysis/Scaling-up-women-s-influence-on-the-Aid-Effectiveness-agenda

 

Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: AWID

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