AWID Celebra El Poder Popular En Egipto
Después de más de dos semanas de protestas masivas en todo el país, el presidente de Egipto – Hosni Mubarak – finalmente sucumbió a la voluntad popular y renunció después de treinta años en el poder. AWID festeja junto a los hombres y mujeres de Egipto que le han mostrado al mundo que cuando la gente se une por un fin común, lo inimaginable se torna posible.
Desde el comienzo de la protesta, el 25 de enero, los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y los manifestantes que apoyaban a Mubarak tuvieron como resultado por lo menos trescientas personas muertas y otras miles heridas. Pese a esta respuesta brutal a las demostraciones pacíficas, cientos de miles de egipcias/os continuaron reuniéndose cada día en la Plaza Tahrir de El Cairo y en otros lugares de todo el país, luchando por el derecho a decidir su futuro.
Las mujeres y niñas egipcias han jugado un rol protagónico en la revolución democrática del país, cuestionando el difundido estereotipo de las mujeres árabes como indefensas, sumisas y aisladas de los eventos políticos. Mujeres de todas las edades y orígenes sociales – con indumentarias de toda clase, desde jeans hasta niqabs que les cubrían el rostro – se manifestaron en las calles junto a los hombres y los niños. Para muchas de ellas, el levantamiento egipcio también tiene que ver con la liberación de las mujeres. Lo dicen en la Plaza Tahrir y son tratadas como iguales.
En estas últimas semanas, el mundo ha sido testigo de hechos históricos no sólo en Egipto pero también en otras partes del Medio Oriente y el norte de África. En diciembre y en enero, protestas callejeras en Túnez llevaron a la deposición del Presidente Zine El Abidine Ben Ali, que gobernó el país durante 23 años. La revuelta en Túnez, que algunos medios llamaron la Revolución de los Jazmines, se extendió como el fuego inspirando protestas similares en otras partes de la región, como Argelia, Yemen y Jordania. El estancamiento económico, las altas tasas de desempleo, la corrupción y la ausencia de derechos civiles son apenas algunos de los motivos que inspiraron las protestas cuyo objetivo es acabar con los regímenes que dominan el mundo árabe.
La Asociación para los Derechos de las Mujeres y el Desarrollo (AWID) extiende su solidaridad a las personas de Medio Oriente y el norte de África que están movilizándose y arriesgando sus vidas en la lucha por la libertad, la igualdad, la democracia y la justicia. Su valentía y su audacia traen un soplo de aire fresco e infunden esperanzas a todas/os aquellas/os que, en diferentes rincones del mundo, están luchando por el pleno respeto a los derechos humanos de todas las personas, en toda su diversidad. En particular queremos expresar nuestro respeto y nuestra solidaridad a las mujeres y a las feministas de la región, que históricamente han sido un componente importante de la sociedad civil y los movimientos sociales en Medio Oriente y el norte de África.
Varias de las potencias occidentales, como EEUU, el Reino Unido y Francia, han brindado un fuerte apoyo a los dictadores del Medio Oriente y el norte de África durante mucho tiempo. Con la excusa de garantizar la seguridad y la estabilidad, han cerrado los ojos frente a las continuas violaciones a los derechos humanos.
Ahora es el momento para que la comunidad internacional apoye un proceso que de verdad responda a las demandas de la gente que está manifestándose en las calles de Egipto y de otros países de la región, exigiendo libertad, democracia y justicia. Hacemos un llamado a la comunidad internacional para que apoye transiciones pacíficas hacia regímenes democráticos que protejan los derechos de todas las personas y que no perpetúen el control por parte de las mismas elites poderosas de siempre.



